lunes, 9 de julio de 2012
Desdén
de Imaginuición: Regazo:
Porque es un hecho que la sabiduría no se hurta ni hereda. Es un hecho que todo estadío representa la vida desde lo más ínfimo, lo más preciado. Cuando tú le tomas la mano, puedes escuchar como el silencio te susurra frases apáticas, así como la luna te enseña el solar más intenso; tan inverosímil: la virtud de la vida. Tan solo cuando coges su mano.
Despertar reflejando un aura deshecho, ese karma tan dócil que se llena de vida cuando no solamente respiras, sino coges ese aire: palparlo como aquellas reliquias tan tuyas, tan mías: despertar anhelando un regreso codicioso, triunfante; verdaderamente óptimo y salvaje. ¿Eres tú?
Las pequeñas piedras que jamás ves, jamás palpan, pero escuchan tus súplicas.
Volamos en un mundo lleno de injurias, cuando tan solo una divina serenidad te envuelve en una bella sábana de paz. Es invierno y ha salido el sol.
Bendita mocedad que construyes aquel refugio de la ingratitud. Que nos muestras que estamos vivos y somos hijos de la ingratitud, otra vez.
Y hubo una vez, una dulce mañana donde pensé que la ira y el disfuerzo de la ironía, era un camino denso, tan indispensable y recomendable. Somos seres errantes, grandes y llenos de vida. Acoger un espíritu sollozante es lo que nos devuelve el suspiro más profundo.
Estas vivo.
Sueña.
Vive.
Ríe.
Ama.
Alimenta la conciencia de la vida. Despejemos el ser tan interno que a la vez es tan externo. Somos dos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario