Real y unidad
Después de cumplidos mis dieciocho, asumí como dogmáticos ciertos hechos impuestos por mi padre místico.
A veces creía que no era mi momento; ahora que estoy viviendo una realidad bastante gaseosa y rutinaria, respeto bastante la atinada realidad del sesgo de lo no visto y lo advertido en el momento que el destino creyó prudente. Asumo que si esto no hubiera sido una simple conversación, hubiera terminado como algo más traumático. Tal vez mas
No hay comentarios:
Publicar un comentario